1.Los profesionales que usamos el APOYO MANUAL enseguida nos adaptamos a nuestro "sexto dedo" percibiendo las ventajas de su aplicación y exploración, ya que éste instrumento se convierte en un preciso y versátil localizador de los focos de dolor y mediante él también podemos localizar exactamente los puntos reflejos.
2. No castigamos nuestros dedos, librandolos de tensiones y esfuerzos.
3. Logramos rapidez, reduciendo el tiempo empleado para el masaje a la mitad, y además nuestro paciente se siente muchísimo más relajado por la suavidad del masaje que está recibiendo.
4. Podemos profundizar sin esfuerzo hasta dónde no llegaría la presión de nuestros dedos, nudillos o codo.
5. Podemos hacer todo tipo de masajes corporales así cómo también puede utilizarse en técnicas terapéuticas reflejas de columna, manos o reflexo-podal.